Las rotativas de todos los periódicos echaban ayer humo. Y de color rojo. El de la victoria de la selección española que con ese tardío gol de Iniesta tuvo a la afición con los nervios a flor de piel y a los diarios trabajando a contrarreloj.
Con la tirada de este lunes, las ventas podrían duplicarse. Sus portadas nos han acompañado en el desayuno. Titulares de gran formato y reacciones de una noche de alegría y de fiesta que tuvo también a los establecimientos hosteleros abiertos hasta bien entrada la madrugada. En sus cajas registradoras, entraban más euros que de costumbre.
Cerveza fresquita para pasar el calor y bocadillos, sobre todo, de calamares para los que los nervios les dieron ganas de comer. Ni las colas de hasta 25 minutos que se registraron en algunos establecimientos hosteleros echaron para atrás a la afición. Los bares han ingresado, de media, un 75% más que cualquier otro día de verano.
Había que coger fuerzas para celebrar la victoria y dar la enhorabuena a amigos, familiares y conocidos. Los mensajes de móviles también se han incrementado, un 15% más que el domingo anterior. No tanto la electricidad. El consumo de las televisiones es mínimo y aunque todas brillaban con la Roja, Iberdrola lo ha notado poco: 1.122 megavatios, 62 más que el 4 de julio.
A la vista de los datos, algunos han hecho su agosto en pleno mes de julio.