La Junta de Castilla y León ve "margen" para tener protagonismo en las decisiones que se tomen sobre la Cuenca del Duero, después de la sentencia del Tribunal Constitucional que anula un apartado del Estatuto de Autonomía, fallo que acata y asume, aunque supone una "decepción colectiva" para la aspiración y el deseo de tener esas competencias sobre las aguas que nacen y discurren por la Comunidad Autónoma.
Esta es la valoración que realizó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, ante el fallo emitido este mediodía por el alto tribunal, posterior al emitido sobre el estatuto andaluz y en ambos casos anula los artículos relativos a la competencia sobre las aguas.
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, convocará a los grupos de las Cortes, que fueron los que redactaron y aprobaron el Estatuto, en cuanto se valore la sentencia, que aun no han recibido, y buscar las fórmulas para atender el "deseo y la demanda" de la sociedad de la Comunidad sobre la competencia de las aguas de la Cuenca del Duero.
"Ahora hay que estudiar y valorar la sentencia", precisó el consejero portavoz, quien reiteró que hay "margen" para que la Comunidad pueda tener competencias sobre la Cuenca del Duero y enumeró la gestión compartida ?ya recogida en la reforma estatutaria de 1999- o la encomienda de gestión, como tiene Cataluña para el Delta del Ebro.
De Santiago-Juárez reconoció que "se trunca una aspiración y un deseo colectivo", por lo que supone una "decepción", la sentencia del alto tribunal, que es el peor escenario en el que "nos podíamos poner", en referencia a las manifestaciones que realizó este jueves y el miércoles el presidente de la Junta.
Sin embargo, subrayó que "de ninguna manera" se arrepienten de haber reclamado con insistencia esta competencia y destacó que estaban en su obligación, porque así lo recoge el estatuto, y además atendían a la demanda de los grupos económicos y sociales de la Comunidad que, antes de la reforma y después, con la firma de un documento en abril de 2010, avalaron esta competencia para la Comunidad.
"No nos arrepentimos de nada, hemos hecho lo que teníamos que hacer", valoró, si bien se quejó, desde el respeto a la comunidad andaluza, el "trato desigual" del Gobierno central porque transfirió de forma rápida esa competencia a Andalucía y puso "pegas" en el caso de Castilla y León, si bien reconoció que ahora ellos tienen que desandar un camino, algo que lamentó.
Propuesta de López
En cuanto a la propuesta del líder socialista, Óscar López, de reforma del Estatuto para corregir la anulación del artículo 75.1, el consejero portavoz le recordó que la posición de Castilla y León es la que recoge la norma máxima de gobierno de la Comunidad, que recibió el respaldo unánime en las Cortes, Congreso, donde el líder socialista intervino como diputado- y Senado.
Sobre la forma que se pueda dar al texto, en el sentido de retirar del mismo que la Comunidad tendrá competencias de desarrollo normativo, lo que parece que rechaza el Constitucional por ir contra el principio de unidad de cuenca, De Santiago-Juárez reiteró que hay "margen" en algunas fórmulas, pero añadió que ahora, hasta que se analice la sentencia, es "imposible" poder adelantar algo más concreto, si bien remarcó la redacción "escrupulosa" que los ponentes dieron no sólo al 75.1, sino a los otros apartados de ese artículo.
El consejero portavoz resaltó la "categoría política" del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, cuyo Gobierno ha recurrido los estatutos andaluz y castellano y leonés, cuando ha valorado que "no hay ni ganadores ni perdedores", frase que ha utilizado para el de Andalucía. "Le honra y demuestra su categoría política frente a otros que hacen política barata y de bajo coste en asuntos de comunidad", en referencia Óscar López, por lo que expresó la "tristeza enorme por tener políticos de ese perfil en la Comunidad".
Precisamente, arremetió contra López por haberle acusado de que "todo lo que toca lo rompe", en referencia a las manifestaciones que ha realizado sobre la sentencia del TC en el caso del Estatuto andaluz, y le preguntó si le culpa a él del fallo del alto tribunal en el caso del texto de Castilla y León. "Todo lo que toca lo ensucia", le respondió.
En tal sentido, manifestó que la Junta no ha vinculado nunca ambos estatutos, como ha declarado López, sino que ha defendido que se debía seguir el mismo camino en la negociación con Castilla y León que se hizo con Andalucía.