Al Gobierno regional se le está acabando la paciencia. Propietario del suelo del que va a ser el polígono más grande de Castilla y León, el impago de los terreros por parte de la inmobiliaria Fincagest a los agricultores, tiene paralizado el proyecto.
La contructora dice que no puede hacer frente a los pagos. La Junta niega el retraso y urge a una solución rápida.
Desde noviembre del pasado año están inscritas en el registro de la propiedad estas parcelas como propiedad de la empresa pública Gesturcal, pero el Ejecutivo se comprometió a no iniciar las obras mientras los agricultores no hubiesen cobrado la totalidad de los terrenos.
La inmobiliaria que se encargó de su compra ofreciendo a los propietarios un precio mayor a su valor como suelo rústico dice ahora que no puede hacer frente a los pagos porque no ha podido obtener ninguna rentabilidad.
La Junta ha intentado mediar para que Caja Segovia, entidad presente en la operación, agilice esos pagos y el conflicto se resuelva. Pendientes de pago 35 millones de euros que bloquean una inversión de casi 100 millones en las 354 hectáreas previstas para el macropolígono. La Junta de Castilla y León avisa que puede esperar un tiempo prudencial y urge a una solución inmediata entre las partes.