El Tribunal Supremo ha rechazado admitir a trámite el recurso de casación presentado por el miembro de los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) Marcos Martín Ponce contra la condena a 30 años de cárcel impuesta por la Audiencia Nacional por el asesinato del policía nacional Francisco Javier Sanz Morales, ocurrido en Madrid el 17 de noviembre de 2000.
Según explica un auto hecho público este martes, Martín Ponce puso en duda el reconocimiento fotográfico realizado por una testigo en comisaría dos horas después del asesinato. La mujer identificó "sin ningún género de dudas" al miembro de los GRAPO como el autor de los disparos después de que se le mostrara un total de doce fotografías, indicaba la sentencia de la Audiencia Nacional.
El Supremo dice ahora que no existe ningún problema en otorgar validez al reconocimiento y añade que la testigo ratificó su identificación durante la celebración del juicio oral.
La sentencia de la Audiencia Nacional destacaba la "crueldad y frialdad de ánimo" con la que actuó Martín Ponce al matar al agente de Policía, así como a su "alevosía elevada al grado sumo y cobardía inusitada de la que hizo gala". Sanz Morales recibió varios disparos cuando se encontraba "en situación de absoluto desamparo", mientras guardaba unos papeles en su moto.