En esta época de inestabilidad económica y con altas tasa de desempleo, las oposiciones son para muchos ciudadanos la única salida para garantizarse unos ingresos estables. Unas 13.500 se examinan este viernes para conseguir una de las 510 plazas de maestro convocadas por la Junta de Castilla y León. Tras meses de incertidumbre, en las que inluso se anunció que no habría convocatoria, en apenas una hora y media los titulados en Magisterio se juegan su futuro.
Llevan estudiando meses, e incluso años. Todos quieren una plaza fija, pero eso precisamente escasea. Este año 13.400 opositores lucharán por 550 plazas, la mitad que hace un año, aunque por entonces, eran 3.000 aspirantes menos. Pocas posibilidades, pero muchos nervios.
Educación Infantil es la que más plazas oferta y música la que menos. Ahora tendrán que esperar a finales del mes de julio para confirmar que tiene un trabajo para toda la vida.