Los trabajadores de Rottneros han reclamado en Burgos soluciones a su futuro, que sigue siendo muy incierto. A la espera de que el juez resuelva el expediente de extinción de empleos, una empresa de energías renovables se ha interesado por instalarse en la factoría mirandesa.
Siguen luchando por sus puestos de trabajo, pero las alternativas industriales no acaban de ser firmes. Los representantes del comité de empresa de Rottneros mantuvieron ayer una reunión con los directores generales de Industria y Trabajo de la Junta de Castilla y León. En el encuentro se les hizo saber que una empresa del sector de las energías renovables estaría interesada en instalarse en Miranda. La administración regional trabaja en esta posibilidad desde hace meses. Al mismo tiempo Intermills no ha dado ningún paso en su interés por la factoría. Los trabajadores de Rottneros no pierden la esperanza pero reconocen que este proceso es ya muy largo.
Desde la Junta ayer insistieron en que prestarán apoyo a cualquier empresa que quiera reubicarse en los terrenos que hoy ocupa la papelera mirandesa. También garantizan que los trabajadores de Rottneros tendrían siempre prioridad para recolocarse en el nuevo proyecto industrial. Son ya 202 días de acampada frente a la sede de la delegación de la Junta en Miranda, y la espera se está haciendo larga.
Los trabajadores también están pendientes de que Rottneros destine alguna cuantía económica a las prejubilaciones en las que podrían entrar desde 25 a 40 personas. Llevan sin cobrar desde el mes de septiembre, y esperar seguir así hasta después de Navidad, cuando se produzca la resolución del expediente de extinción.