El VRAC Quesos Entrepinares se ha adjudicado el derbi. Ha cuajado un gran encuentro, dinámico y vistoso, ante un equipo que se vació y a punto estuvo de privar a los de Fernando de la Fuente "Canas" de obtener el punto extra que se demandaba, pero Alex Gutiérrez Muller logró sobre la bocina el ensayo que brindaba el bonus ante el regocijo del respetable.
Un manto de niebla cubría Pepe Rojo a primera hora de la mañana. Condiciones adversas que no impidieron que se jugase un partido que reclamaba todas las miradas del rugby patrio. Mimbres con los que se inició un choque en el que el VRAC Quesos Entrepinares se jugaba bastante.
En los primeros instantes del partido, el Cetransa El Salvador apretó con virulencia y a punto estuvo de conseguir su primer ensayo con un maul. La zaga quesera estuvo firme, pero no lograba robarle el oval a un equipo visitante que salió hipermotivado, abogando por empujar en delantera con potencia e insistencia.
No obstante, el conjunto de Canas salió vivo y, en cuanto tuvo oportunidad, asestó su primer golpe, tras una touch abierta a Urullo, que pasó a Waenga y éste asistió a Mini, quien rompió en velocidad para ceder a Castle, que ensayó sin oposición.
Castle fue el autor de una gran jugada, aunque esta fue su última aparición dado que se lesionó y hubo de ser sustituido por Alex Muller justo cuando el VRAC Quesos Entrepinares se hizo con el dominio del oval.
Habían pasado los peores momentos y el conjunto azulón se empezaba a entonar, aunque sufría cuando El Salvador redundaba en el juego cerrado de delantera. De este modo, el duelo estaba igualado, con dos equipos con estilos diametralmente opuestos y con bastante incertidumbre en el marcador.
No en vano, el VRAC Quesos Entrepinares amplió su renta con otro ensayo. Damian Montorfano recibió el oval y desplegó toda su potencia hasta atravesar la línea de ensayo sin que ningún jugador rival consiguiese derribarle. Waenga falló la transformación y dejó el marcador, al descanso, en 12-0.
En la reanudación, el VRAC Quesos Entrepinares salió vigoroso, pero el Cetransa El Salvador no estaba dispuesto a languidecer y dejarse llevar. Dejó de ahondar en el juego de delantera e intentó alternarlo con el de tres cuartos, pero le faltaba velocidad en las transiciones.
Sin embargo, arañó un golpe de castigo que Pedro atinó para recortar distancias (12-3). Enseguida, Waenga dio la réplica con otro golpe centrado. Instantes de igualdad máxima hasta que el VRAC Quesos Entrepinares desarrolló varias fases mágicas de un lado a otro del campo que fueron culminadas por Nacho Molina con un soberbio amago de cintura. Faltaba media hora de partido y el VRAC acariciaba el bonus.
Había labrado con su dinamismo y su espectacular juego de combinación una buena renta, la cual aumentó Waenga con un golpe de castigo transformado (23-3). Resultado insuficiente para el VRAC Quesos Entrepinares, pues buscaba el bonus con ahínco, aunque se topaba con una retaguardia chamiza férrea y con ganas de recuperar el oval para construir algún contragolpe.
Así, Pablo Feijoó cazó un oval suelto y, como una exhalación, avanzó hasta la línea de ensayo sin que ningún jugador quesero consiguiese derrumbarle (23-8, minuto 70).
A partir de este instante, el VRAC intentó a la desesperada sumar el último ensay pero fue el Cetransa El Salvador el que consiguió un nuevo ensayo obra de Pedro, dejando el marcador en 23-15. Parcial que parecía definitivo, aunque el VRAC supo apretar para, cuando el partido estaba a punto de morir, conseguir el último ensayo obra de Alex Gutiérrez Muller y obtener el punto extra.