Las negociaciones entre el Gobierno y los agentes sociales para reformar las pensiones y alcanzar un pacto continúan sin llegar a un acuerdo. El interlocutor nombrado por el Gobierno, Jesús Caldera, ha asegurado que "retrasar la edad de jubilación va más allá de la crisis y que esta no es una reforma para los mercados, es para los ciudadanos y es una verdadera necesidad, como han hecho otros países europeos como Alemania".
Este martes se votan las recomendaciones de la Comisión del Pacto de Toledo. El texto consta de un total de 21 recomendaciones en las se especifica la falta de acuerdo en uno de sus puntos principales, el retraso de la edad legal de jubilación.
El Partido Popular, CiU, el bloque que conforman ERC, IU, ICV, BNG, NaBai, y UPyD han presentado un conjunto de votos particulares al informe, en los que coinciden en exigir un rechazo explícito al aumento de 65 a 67 años.
Del resto de votos también hay un conjunto de todos los grupos en el que subrayan el carácter público del sistema de pensiones y la necesidad de mantenerlo y mejorarlo.
De esta manera parece que los socialistas sólo cuentan con el apoyo de sus socios PNV y Coalición Canaria aunque de momento se reservan su opción.
La aprobación de las recomendaciones del Pacto de Toledo se produce tres días antes de que el Consejo de Ministros apruebe la reforma. Hasta entonces, el Gobierno seguirá reuniéndose con las organizaciones sindicales y empresariales con el objetivo de lograr un acuerdo, al que posteriormente podrían sumarse los grupos parlamentarios.