El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, anunció este lunes que la Junta de Castilla y León no pondrá en marcha la nueva ayuda de 350 euros vinculada a la formación que sustituirá a los 426 euros que reciben los parados que han agotado sus prestaciones, si el Ejecutivo no financia la medida con una partida extraordinaria que evite que el esfuerzo presupuestario recaiga en las comunidades autónomas. Esta nueva prestación será aprobada con toda probabilidad por el Gobierno en el Consejo de Ministros del viernes.
"Las Cortes de Castilla y León ya han aprobado los presupuestos de 2011 que están ajustados para que el déficit no supere el 1,3 por ciento del PIB, objetivo que para el Gobierno de la Comunidad es prioritario porque es lo que necesita este país: transparencia y claridad ante los mercados internacionales", subrayó el consejero, quien lamentó que en el seno de la reunión de la sectorial de Empleo y Asuntos Sociales en la que el Gobierno informó a las comunidades autónomas sobre los cambios que sufrirán las políticas activas de empleo, el ministro haya sido incapaz de concretar la partida existente para su aplicación ni cómo se va a gestionar.
En este sentido, el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, explicó posteriormente en rueda de prensa que los fondos del plan de choque no requerirán fondos adicionales sino que saldrán de "ahorros de las políticas de estímulo al empleo, reorientación de otros programas de políticas activas y de adelantos del Fondo Social".
Sin embargo, Villanueva argumentó que el nuevo plan de choque que el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, considera que no es una segunda edición del Programa Especial de Protección de Desempleados, se ha gestado desde la "improvisación", "llega tarde" y es "insuficiente" y, por si fuera poco, está generando "falsas expectativas" entre un colectivo que lo está pasando muy mal como son los parados de larga duración.
Por este motivo y para que no haya confusión, el responsable regional de Empleo explicó que Castilla y León tiene ya un programa "consensuado" con los agentes sociales y económicos "al que dará cumplimiento". "Lo hemos pactado para cumplirlo, pero lo que no podemos hacer es que, como consecuencia de acuerdos sobrevenidos de otras administraciones públicas y que contradicen el objetivo de control de déficit que propugna el Gobierno, no podamos cumplir con este compromiso".