El dinero que los inmigrantes mandan a sus familias sirve de termómetro para medir la incidencia de la crisis en este colectivo. Después de tres años en caída, esas remesas han empezado a recuperarse. En los primeros seis meses se han enviado fuera más de 1.800 millones de euros y el destino: Ecuador.
Como Jairo son muchos los que envían dinero a sus países. Remesas que crecieron en el primer trimestre de este año un 16,7 % con respecto al 2010.
Con las altas tasas de paro, son más las familias de inmigrantes que optan por separarse. El marido sin trabajo regresa con los hijos a su país, mientras que la mujer es la que se encarga de mantener la familia. Un fenómeno cada vez más habitual.