Una larga cola de gente ha esperado pacientemente este jueves en Valladolid, pese al calor, para conseguir una de las mil bolsas de hortalizas a un euro que ha vendido la organización agraria COAG, cuya recaudación se destinará a lucha contra el hambre en África.
La COAG, con el apoyo de la organización agraria UPA, ha organizado en un céntrico paseo de Valladolid un Mercado Agrario Transparente, en el que ha vendido lotes de hortalizas a un euro, hasta un total de más de 8.000 kilos, para denunciar los bajos precios que cobran los agricultores.
Desde mucho antes de que comenzara la venta a mediodía, una larga cola de gente esperaba bajo el sol, de forma ordenada por la presencia de la Policía Local de Valladolid.
Los compradores han podido adquirir, en ambos casos al precio de un euro, una bolsa para ensalada, con lechuga, cebolla, tomate y pepino, y otra para pisto, con patata, calabacín, pimiento verde y zanahoria, todas ellas hortalizas cultivadas en Castilla y León.
Este ha sido el primer Mercado Agrario Transparente organizado por COAG en Castilla y León, tras los celebrados en otras partes de España, en este caso con la colaboración de la UPA, con la que mantiene una alianza en esta Comunidad.
El coordinador de COAG en Castilla y León, Aurelio Pérez, ha explicado, en rueda de prensa en plena calle junto a los puestos de venta, que la recaudación se donará a Médicos Sin Fronteras, que la destinará a la ayuda contra el hambre en Somalia.
Aurelio Pérez ha asegurado que un euro es "un precio simbólico", pero es lo que cobra un agricultor, mientras que al consumidor le puede costar esa misma bolsa de hortalizas "hasta un 520 por ciento más".
Este "abuso" entre lo que cobra el productor y lo que le cuesta al consumidor es cada vez mayor, ya que hace un año era de una media del 370 por ciento y ahora llega al 520, según Aurelio Pérez.
En el caso de productos como la cebolla, puede llegar "al 1.200 por ciento", algo "lamentable y vergonzoso", en palabras de Pérez, más aún teniendo en cuenta la situación "de crisis" en España.
Por su parte, María Luisa Pérez, de UPA en Castilla y León, ha demandado un observatorio de precios, tutelado por la Administración, para que "ponga claridad" en las grandes diferencias entre origen y destino.
La representante de UPA atribuido esta "enorme injusticia" a la "especulación" por parte de "grandes cadenas de distribución y grandes industrias transformadoras" de alimentos.
María Luisa Pérez ha exigido además una ley que regule los márgenes comerciales en alimentación.