La temporada de caza de Castilla y León corre peligro. Finaliza el último domingo de enero, pero podría concluir antes, en 15 días. El tribunal superior de justicia de Castilla y León acaba de dictar una resolución por la que quedaría suspendida la caza menor esta temporada. Se trataría de una resolución cautelar hasta que se resuelva un recurso presentado por Ecologistas en Acción.
Presa cazada. Los más de 120.000 cazadores con licencia para esta temporada podrían dar por concluida este fin de semana la temporada de caza menor si se ejecuta el auto dictado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que suspende cuatro artículos de dicha orden.
Uno de los puntos suspendidos es el 2.1 que recoge cuales son las especias cazables desde el zorro, perdiz, codorniz, paloma torcaz, patos, conejos o liebres con lo que de ejecutarse, la caza menor en su totalidad quedaría paralizada
Una sentencia resultado del recurso presentado por ecologistas en acción al entender que la norma que regula la actividad cinegética no cumple los criterios de disponibilidad conforme a la directiva comunitaria de aves. La misma sala ya dictó en 2008 una sentencia similar anulando los mismos artículos de la orden de caza de 2002.
Un tiro, el del colectivo ecologista, que puede quedar en el aire. La junta de Castilla y León puede presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo en un plazo de diez días que permitiría que la temporada continuará con normalidad, ante lo que ecologistas en acción pedirá la ejecución provisional para la paralización inmediata de la actividad cinegética.