Este jueves entra en vigor el nuevo reglamento que permite que las 34 bodegas de Cigales miren más allá de su famoso rosado y puedan elaborar también vinos dulces y espumosos como el Cabernet-Sauvignon, Merlot y Syrah. Aunque algunos productores ya se habían aventurado a crear estos caldos, el objetivo es diversificarse para ganar cuota de mercado.
Los vinos, eso sí, no podrán pasar a la D.O. automáticamente: tendrán que dejar de explotar la marca dos años o comercializarse con otra etiqueta, por lo que algunos caldos no se incluirán en un principio en la denominación.
También se adapta la legislación actual para posicionarse en un mercado en retroceso. Cigales se plantea incluso ser una denominación calificada para seguir aumentando las exportaciones.