El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, ha trasladado al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que, a partir de este momento, pone en suspenso toda colaboración y apoyo" de su formación para las "nuevas iniciativas" del Ejecutivo socialista, al entender que es "responsabilidad del Gobierno español la promoción de la tesis en la que se ha fundamentado la resolución del Tribunal Supremo" que anula las candidaturas de Bildu.
Ha asegurado que el PNV va a defender "en el ámbito político, institucional y jurídico la revocación de esta decisión", así como que va a "seguir defendiendo la participación política plena de todas las opciones políticas, incluida la de la izquierda abertzale tradicional, sea de manera propia o inserta en estrategia compartida con otras formaciones legales".
También ha anunciado que va plantear trasladar esta decisión "ante las máximas instancias institucionales, políticas y judiciales europeas" y ha apelado al Tribunal Constitucional para que, "al formar su criterio jurídico, tome en consideración la opinión mayoritaria de la sociedad vasca y, en consecuencia, revoque la sentencia del Tribunal Supremo".
Urkullu ha señalado que el año 2011 "se inició con una nueva esperanza para Euskadi". En ese sentido, ha recordado que "el día 10 de enero, tras el comunicado y entrevistas publicadas el mes de septiembre anterior, la organización terrorista ETA declaraba un alto el fuego de carácter general y permanente" y ha destacado que "llevamos más de un año sin atentados terroristas de ETA, que este mismo mes ha comunicado además el fin de la extorsión que supone el llamado 'impuesto revolucionario'".
Según ha subrayado, el "alto el fuego-tregua" de ETA es "un elemento relevante, pero no el trascendental para la oportunidad que vive Euskadi de afrontar un nuevo tiempo de convivencia política". En ese sentido, ha destacado que "un hecho sin precedentes hasta el momento se producía el día 7 de febrero, cuando la izquierda abertzale tradicional oficializaba su apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas, explicitando su rechazo a la violencia, incluida la de ETA".
De esta forma, ha añadido, "reflejaba su compromiso con su apuesta por la identificación en un nuevo partido político, Sortu, y con unos estatutos escrupulosamente democráticos y de rechazo de la violencia".
Urkullu ha señalado que el PNV, "con todas las cautelas y prevenciones necesarias -las referidas a ETA principalmente-, ha saludado durante este tiempo estas noticias y, al igual que la inmensa mayoría de la sociedad vasca, las enmarca en la dirección correcta, en la dirección de la paz y la normalización".
El líder jeltzale ha indicado que, "como primer partido político de Euskadi, desde el principio hemos constatado y valorado la oportunidad que estos pasos ofrecen para finalizar con medio siglo de violencia terrorista de ETA e iniciar en Euskadi un nuevo tiempo que nos acerque, desde la deslegitimación de la utilización de la violencia y desde el rechazo a la misma, a una nueva convivencia que resulte en una paz verdadera".
Tras afirmar que "la izquierda abertzale tradicional ha dado exactamente los pasos que la sociedad y el conjunto de los partidos políticos le veníamos reclamando", ha añadido, en ese sentido, que "ha comunicado su rechazo a la violencia y el terrorismo como medio para el logro de fines políticos, ha explicitado públicamente su rechazo a la violencia y, por lo tanto y de manera expresa, a ETA, y ha aceptado la Ley de Partidos, siendo consciente de la modificación de la Ley de Régimen Electoral".
Urkullu se ha referido a Sortu, "un nuevo partido político con estatutos democráticamente intachables" y un partido "que también está pendiente de la resolución en el recorrido judicial que le afecta y que, esperemos que solo sea por el momento, le impide su participación política".