El Congreso de los Diputados debate este miércoles la polémica Reforma de la Negociación Colectiva. Un documento que el gobierno ha tenido que sacar adelante en solitario tras fracasar las negociaciones entre patronal y sindicatos. Estos últimos han vuelto a criticar este documento y han recordado que en Castilla y León a estas alturas todavía quedan por firmar 316 convenios que afectan a 148.000 trabajadores.
El diagnóstico de los sindicatos no puede ser más negativo.
Por ello, confían en la tramitación parlamentaria para variar un texto que según UGT y Comisiones Obreras , supone un gran paso atrás en las condiciones de los trabajadores. Un cambio en las reglas del juego que creará competencia desleal entre las empresas a la hora de marcar, a la baja, las condiciones laborales de sus empleados.
Oposición rotunda a que el convenio de empresa prevalezca sobre el sectorial y a que los empresarios tengan en su mano regular aspectos como la flexibilidad laboral. Además, para los sindicatos, el arbitraje obligatorio si no hay consenso puede ser anticonstitucional.
Críticas a una reforma que a día de hoy se enfrenta en Castilla y León a 316 convenios pendientes desde el año 2007. Por ello, los sindicatos reclaman a CECALE que asuma su responsabilidad e impulse el acuerdo, del que están pendiente casi 150.000 trabajadores.