Las expectativas que ha generado la renta garantizada de ciudadanía se comprueban al abrir la puerta de las gerencias de servicios sociales que las tramitan desde finales de año. Un total de 106 familias solicitan acogerse a este nuevo derecho cada día.
La renta garantizada de ciudadanía recogida en la última reforma del estatuto y fruto del acuerdo social y político, no se engendró pensando en esta crisis, pero su coincidencia está revelando todo su valor como última red de protección social. La renta amplía el perfil de los 3.400 perceptores del IMI y también la cuantía de esa prestación
La esencia de la renta es doble: proporcionar recursos, pero también promover la inserción social y laboral del destinatario, quien se compromete a ello por escrito.
No hay un perfil de receptor porque la crisis ha aumentado la vulnerabilidad de todos. Parejas jóvenes sin empleo, universitarios en paro, inmigrantes, o desempleados de larga duración. Potenciales beneficiarios a los que la renta puede ayudar a mantenerse a flote. Las primeras prestaciones se cobrarán a finales de marzo.