Autoridades locales y provinciales acompañados por un centenar de vecinos han guardado cinco minutos de silencio frente al Ayuntamiento ribereño
Uno de los guardias civiles fallecidos, Abraham Leoncio Bravo, vivió durante años en Aranda de Duero. Este jueves las banderas ondean a media hasta en señal de duelo, en el segundo día de luto oficial decretado por el ayuntamiento de la localidad.
Con la ausencia de los familiares, desplazados a la base aérea de Torrejón de Ardoz y al Cuartel de la Guardia Civil de Logroño, la localidad burgalesa de Aranda de Duero, celebraba este jueves una concentración de repulsa por el atentado ocurrido este miércoles en Afganistán. Autoridades locales y provinciales acompañados por un centenar de vecinos han guardado cinco minutos de silencio frente al Ayuntamiento ribereño.
El alférez Abrahám Bravo se sentía arandino pese haber nacido en Galicia. Por eso el Ayuntamiento de la localidad ribereña convocaba los vecinos para rendir un sentido homenaje al guardia civil asesinado en Afganistán.
Las autoridades locales y provinciales también han querido con su presencia mostrar su apoyo a la familia y a todos los arandinos.
Tras el funeral oficial se preve que se celebre otro acto familar y privado en Aranda para despedir al alférez Bravo. Además será el cementerio de San Pedro Regalado de la capital riberña dónde reposen las cenizas del guardia civil.