Reale Ademar se dio un empacho de goles (37-14) ante el colista Alcobendas, antes de afrontar su defensa de la tercera plaza liguera ante los tres conjuntos más potentes de la liga, FC Barcelona Borges, Renovalia ciudad Real y, sobre todo, Cuatro Rayas Valladolid en un duelo final que quizá decida para ambos su posición.
Dada la endeblez del rival el Reale Ademar, pese a jugar con una marcha de menos de lo habitual, encontraba pocas dificultades ante un Alcobendas, al que endosaba un 5-0 de salida que hacía presagiar una hemorragia de goles local.
Sin embargo, después de este arranque donde los madrileños chocaban ante el 6-0 defensivo dada la enorme diferencia física y el acierto de Losert bajo palos, los leoneses cayeron en un ritmo cansino, con nula intensidad que incluso les supuso añadir la mala fortuna de la lesión del extremo portugués Ricardo Costa.
Entre tanto, los aficionados quisieron alentar al claramente más débil, llegando a jalear sus contados goles, mientras que Ademar mostraba un juego un tanto deslabazado, con demasiadas pérdidas, que eran aprovechadas por Alcobendas para edulcorar el varapalo.
A pesar de todo, la diferencia abismal se plasmaba ya al descanso, 19-8, como antesala de una segunda parte que volvió a iniciarse con un parcial de 5-0, casi una fotocopia del comienzo de encuentro con un Reale Ademar algo más centrado y serio, amparado en la solidez de Losert.
La mayor consistencia ademarista empezó a imponerse como una losa y los contragolpes martilleaban con un Krivoschlykov que casi podía doblar en edad a sus rivales pero que se mostraba insaciable al contragolpe en busca de aumentar la diferencia y acercarse a la desventaja con la que partían los locales antes de la jornada con el Valladolid de 30 goles en el cómputo general.
Solo dos goles en 20 minutos empezaban a acercar al equipo de Ribera al objetivo (32-10), pero se quedaron finalmente algo cortos en sus intenciones de sumar un resultado aún más escandaloso que el 37-14 final.