El Cuatro Rayas BM Valladolid se ha adjudicado el triunfo ante el CAI Aragón (31-30) en un choque muy igualado y trabado que se decidió a seis segundos de la conclusión gracias a un tanto anotado por Eduard Fernández.
Una victoria costosa que permite que el equipo que dirige Juan Carlos Pastor siga con vida en su afán por finalizar el campeonato en tercera posición y clasificarse así para la próxima edición de la Liga de Campeones.
En los primeros compases de un partido de radical importancia para ambos en pos de la lucha por ese tercer puesto, el Cuatro Rayas BM Valladolid se mostraba sólido a la hora de contener el juego pausado y concienzudo del cuadro aragonés.
Su defensa 5-1, bien sustentada en las intervenciones de Svensson, maniataba al CAI Aragón, mientras que, en las facetas ofensivas, le bastaba con buscar a Tvedten o Perales para no perder ripio con rápidas transiciones.
Así se llegó a los diez minutos de juego con un tanteo igualado (5-4), justo cuando el CAI Aragón perdió algo de la paciencia que venía exhibiendo. No obstante, demostró que tenía más recursos y dejó hacer más al equipo vallisoletano, el cual empezaba a mostrarse previsible en ataque.
De este modo, cazó varios contraataques que, sobre el minuto 18 de partido, le pusieron de nuevo por delante en el marcador, lo que, inmediatamente después, hizo espabilar a los hombres de Pastor, más expeditivos y contundentes en las finalizaciones.
Sin embargo, cuando parecía que podía abrir brecha en el electrónico, las exclusiones le condicionaban para que Carton siguiese encontrando los huecos entre los centrales vallisoletanos, y fuese el conjunto de Mariano Ortega el que siguiese marcando el ritmo de anotación.
Los dos equipos funcionaban a rachas sostenidos por sus mejores hombres: Tvedten y Carton. Las imprecisiones de uno y otro se multiplicaban, aunque era el Cuatro Rayas BM Valladolid el que adolecía un porcentaje menor de desacierto, lo que indujo que volviese a ponerse por delante.
Dos goles de renta (17-15) con la que el conjunto de Pastor llegó al descanso de un partido en el que latía, sobre todo, el espesor en la elaboración de los dos equipos.
En la reanudación, el Cuatro Rayas BM Valladolid salió más eléctrico y preciso, aunque la defensa no recuperó la consistencia del inicio del partido. Por ello, no logró construir una ventaja casi definitiva cuando emanaba la sensación de que podía hacerlo.
Más bien perdió poco a poco los cuatro goles de diferencia que llegó a conseguir hasta que el CAI Aragón igualó de nuevo el marcador, pues los locales acumularon varios ataques con el punto de mira desviado. El equipo de Pastor estaba "grogui" y el cuadro aragonés no estaba por la labor de perdonar las concesiones.
La defensa 6-0 diseñada por Mariano ahogaba el ataque vallisoletano, que, para más inri, también encontraba la oposición de un inspirado Hernández en la portería. No en vano, el tanteo superado el ecuador de la segunda mitad apenas se movía, pues también el CAI Aragón se topaba con una defensa férrea y un Sierra entonado.
La igualdad era máxima. Los últimos cinco minutos se jugaron a una intensidad altísima y cuando golpeaba uno, el otro no se rendía y seguía peleando por los puntos. Así, se llegó a los últimos trece segundos con 30-30 en el electrónico, tiempo muerto y posesión para el Cuatro Rayas BM Valladolid, que estaba en inferioridad.
Entonces, Eduard Fernández definió con sutileza y provocó que los seis segundos que restaban para el final fuesen insuficientes para que el CAI Aragón sacase un empate de Huerta del Rey. Al final, un triunfo que aparta a los aragoneses de la pugna por la Liga de Campeones y mantienen con vida al Cuatro Rayas BM Valladolid en dicha pelea.