Todas las portadas recogen las medidas de Papademos para sacar a Grecia del agujero en el que se encuentra. Entre ellas, el incremento de los impuestos y la lucha contra la evasión fiscal.
Pero el consenso sobre ésta y otras propuestas no acaba de llegar al Parlamento heleno. El líder de Nueva Democracia, Antonis Samaras, no está dispuesto a apoyar más ajustes y su partido no pierde la ocasión de recordarlo una y otra vez.
En la calle, tres de cada cuatro griegos dice apoyar al nuevo primer ministro pero la sensación es de que su programa es una continuación del de Papandreu. La prueba definitiva se celebrará el miércoles. Entonces se verá si la clase política griega está realmente unida para salvar al país de la ruina.