No es un robot ni tampoco un oso de peluche aunque puede pasar por ambos. Se trata de un medio para la integración y en seguida entenderán por qué. 'Ursus', como ya lo han bautizado, ayuda a los niños con discapacidad. Ellos le miran e imitan sus movimientos. Actúa casi como un terapeuta pero a la medida de quienes van a ser sus pacientes.
Disfrazado de oso, esta herramienta permite a los fisioterapeutas contar con un elemento amable para que los niños puedan efectuar sus trabajos de movilidad.
El niño ve en la pantalla frontal, inicialmente, una pelota de diferentes colores para subir y bajar los brazos, aunque los precursores del proyecto apuestan porque expertos en diseño puedan todavía mejorar los sencillos gráficos actuales. La iniciativa forma parte del Plan Avanza de la Administración central dentro de los aspectos para mejorar la accesibilidad a personas con discapacidad y ha sido presentado en el Centro de Referencia Estatal de discapacidad y dependencia en una jornada sobre robótica en la que 'Ursus' ha sido el protagonista.