La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valladolid condenó este jueves a un año y seis meses de prisión a Miguel A.H. por la comisión de un delito contra la salud pública después de que fuera sorprendido en la plaza de los Vadillos de la capital vallisoletana el pasado mes de marzo con once envoltorios de heroína, con un peso neto de 1,48 gramos, que tenía preparados para su venta.
La sentencia de conformidad se produjo como consecuencia del acuerdo entre las partes por el cual el acusado reconoció los hechos y el Ministerio Fiscal redujo la pena que solicitaba inicialmente y que ascendía a tres años y medio de cárcel.
Al acusado se le condena, como autor de un delito contra la salud pública con la concurrencia de la circunstancia atenuante de drogadicción, a la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante año y medio y al pago de una multa de 80 euros.
Además, se establece la suspensión cautelar de la condena por tres años siempre y cuando mantenga su tratamiento de desintoxicación y de negativo en todos los análisis que se le realicen para detectar sustancias estupefacientes. Asimismo, si comete un delito durante este período tendría que entrar en prisión para cumplir la pena impuesta.
Los hechos
Miguel A.H. fue interceptado por los agentes de la Brigada de Policía Judicial de Valladolid pasadas las 13.00 horas del 5 de marzo de 2010 en la plaza de los Vadillos de la capital vallisoletana. En el momento de la detención, el hombre llevaba dos envases, uno de ellos vacío y otro con los once envoltorios de plástico, que contenían 1,48 gramos de heroína, con una pureza del 54,61 por ciento.
Una sustancia que hubiera alcanzado en el mercado ilícito un valor de 231,9 euros. También se le ocuparon 82,82 euros distribuidos en billetes y monedas, fruto de la venta de la droga, tal y como señala el escrito de acusación de la Fiscalía.
La detención se produjo después de que esta brigada policial tuviera diversas informaciones sobre la existencia de una persona a la que llamaban Miguel, de aproximadamente unos 37 años de edad, que se dedicaba a la venta de sustancias estupefacientes en la citada zona de la ciudad.
De hecho, en el mes de octubre de 2009 fue identificado en esa misma plaza y se le intervino un recipiente con cinco papelinas de heroína, un trozo de hachís, una bolsita de marihuana y un gramo y medio de speed.
Miguel A.H. estuvo en prisión por esta causa desde el 6 al 16 de marzo de 2010.