Levantaron el campamento el pasado mes de julio. Desde entonces, la variante de Aranda de la A-11 ha estado en la lista de las posibles indultadas a través de un intervención pública y privada. A día de hoy se desconocen los términos del acuerdo, pero lo que parece seguro es que Acciona, la empresa adjudicataria, volverá sobre sus pasos.
Con un presupuesto de 58 millones de euros, las obras, que comprenden un tramo de autovía de 15 kilómetros, comenzaron a ejecutarse en 2008. Con el 65 por ciento del proyecto ejecutado llegó la paralización. Un freno al desarrollo industrial de la comarca.
No se han fijado plazos, pero las obras podrían finalizar antes de que acabe el año.