La Coordinadora Regional de Trasplantes ha sido la primera de España en obtener el certificado de calidad AENOR ISO-9001, que garantiza los mejores sistemas de gestión de la calidad tanto en las actividades de donación como en las de promoción o en las de desarrollo de programas formativos.
Esta certificación se dio a conocer en el transcurso de la jornada científica "Los programas de trasplante en Castilla y León", celebrada en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid con la presencia del consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola.
El consejero destacó que dicho reconocimiento es "muy importante" para la Comunidad, ya que "los trasplantes constituyen el cumplimiento de un objetivo básico que debe de tener un sistema de salud, alargar la vida de los pacientes y con una calidad que sea ideal, buena". Además, Álvarez Guisasola recordó que España "duplica" a la Unión Europea en donaciones y tiene "un 30 por ciento más" que EEUU, un país "vanguardista en muchos aspectos relacionados con la medicina".
En la misma línea, recordó que "Castilla y León está en una posición importante", ya que en 2010 "batió su récord" de donaciones de órganos y tejidos -con 103 donantes frente a los 83 del año anterior- y alcanzó una tasa de 40,2 donantes por millón de habitantes, por encima de la media nacional, de 32, lo que la coloca como la segunda comunidad multiprovincial en el conjunto del Estado, según unos datos publicados por la Organización Nacional de Trasplantes el pasado 11 de enero y que el consejero recuperó en su intervención de hoy.
Estas donaciones permitieron que durante el año pasado 142 pacientes fueran trasplantados de algún órgano sólido -93 riñones, ocho corazones, 35 hígados y seis páncreas- y 101 pacientes recibieran un trasplante de médula ósea. En lo referido al trasplante de médula ósea infantil, el consejero de Sanidad apuntó que "está centrado en Salamanca" y que, según "los datos" de los que se disponen, desde allí se "cubren las necesidades" de Castilla y León "sin ningún problema".
Álvarez Guisasola también hizo balance de los programas de trasplantes regionales desde su entrada en funcionamiento, en 1983, y recordó así que en total se han realizado 7.307 trasplantes, 1.691 de los cuales corresponden a órganos sólidos -1.306 riñones, 91 corazones, 279 hígados y 15 páncreas-riñón-; 1.695, a médula ósea; 1.015 de córnea, y 2.906 a implantes de tejidos.
Como novedad para este año se espera el comienzo del programa de trasplante renal de donante vivo, para lo cual ya hay dos parejas en estudio, según indicaron fuentes de la Consejería de Sanidad.
Un paciente detrás de cada cifra
Álvarez Guisasola remarcó que estas cifras "son muy importantes" porque "detrás de cada una" hay "un paciente que en el momento actual, en un porcentaje muy alto, vive, y que en otras circunstancias no viviría o lo haría con una calidad muy deficiente".
El consejero también señaló que el funcionamiento del sistema regional de trasplantes es fruto de "una complicada maquinaria en la cual interviene la propia sociedad, los donantes; los equipos de extracción de órganos, que reciben el órgano, lo extraen y lo trasladan a los centros en donde se va a implantar; y los equipos que realizan el trasplante, lo indican y lo siguen, porque el trasplante no solamente es una intervención quirúrgica sino que exige seguimiento y tratamientos".
Álvarez Guisasola estuvo acompañado en su intervención ante los medios por el director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz Acedos, quien tuvo palabras de elogio para Castilla y León, ya que, según dijo, "hace bien las cosas", razón por la cual "los ciudadanos de esta Comunidad se pueden sentir bien satisfechos".
Matesanz incidió en que "el balance de Castilla y León difícilmente puede ser más positivo", ya que, aunque el año pasado se registró un descenso de las donaciones del seis por ciento en el conjunto del Estado, la región "no solamente no bajó sino que subió cerca de un 20 por ciento".
Así, fue la Comunidad que "más subió en donaciones en números absolutos y relativos", lo cual, a juicio de Matesanz, "no es fruto de la casualidad sino de una labor de hace bastantes años". Por ello, puntualizó que "en estos momentos", el Estado "está aprendiendo de Castilla y León y de algunas otras comunidades más, pero especialmente de ésta".
El director de la Organización Nacional de Trasplantes concedió gran importancia al hecho de que los trasplantes sean "un termómetro de la sociedad". "Si funcionan bien es porque detrás de ellos hay una Sanidad que funciona bien", añadió, para luego explicar que ante el descenso de donaciones por accidentes de tráfico, que cayeron del 50 por ciento en los años 90 al 5 por ciento del año pasado, se impone un "cambio absoluto de estrategia" para "no quedarse estancados".
Dicha estrategia, finalizó, pasa por "captar nuevos donantes, personas de mayor edad, fallecidos por para cardiaca, o donaciones de vivo", que Castilla y León "ha empezado ya con muy buenos resultados".