EFE /rtvcyl.es -
viernes, 26 de marzo de 2010
El papa Benedicto XVI se reunió ayer en la plaza de San Pedro con más de 70.000 jóvenes, a los que exhortó a rechazar el sexo "desordenado", el dinero, la codicia y la droga, "tentaciones que se presentan al inicio como acciones de libertad, pero que son el comienzo de una esclavitud".
El Pontífice señaló que esas renuncias son necesarias para lograr "la medalla de la vida plena, una meta para la que hay que trabajar todos los días".
Benedicto XVI, de 82 años, manifestó que, al igual que los deportistas tienen que ejercitarse todos los días "y saben que vale la pena, aunque al final no estén entre los vencedores", esa misma situación sirve para los otros aspectos de la vida. Agregó que nada se puede lograr sin una adecuada preparación y sin renunciar a algo.
"En todos los deportes, profesiones, expresiones artísticas se exigen renuncias, renuncias de verdad, que nos ayuden a no caer en el abismo de la droga, del alcohol, en la esclavitud de la sexualidad y del dinero, en la holgazanería. Al principio se ven como acciones de libertad, pero son el inicio de una esclavitud cada vez más insuperable", alertó el Papa.
La reunión fue para celebrar el XXV aniversario de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que este año se celebrarán a nivel diocesano en todo en el mundo y que el año próximo tendrá como sede Madrid y a la que se espera asistan unos dos millones de muchachos.
El Pontífice fue recibido con grandes aplausos, cantos y vivas y respondió a varias preguntas de los jóvenes, a quienes dijo también que merece la pena vivir, que no se debe tirar la vida, que hay que profundizarla para conocer su riqueza y totalidad. El Papa defendió la familia, "pilar básico de la sociedad", y les exhortó a defender la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
Esta reunión es la antesala de la XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el próximo Domingo de Ramos en todas las diócesis de mundo.