Ni Barcelona, ni Sevilla, ni Salamanca. Fue hace 537 años, cuando el obispo se empeñó en recopilar los documentos de un sínodo que mantuvo con los sacerdotes de la provincia. Un equipo de Castilla y León Televisión ha podido ver el libro, que se conserva en perfecto estado en la catedral segoviana.
En el interior de la Catedral de Segovia se esconde un tesoro que muy pocas veces han grabado las cámaras. Es el primer libro que se imprimió en España, allá por 1472, fruto del empeño del entonces Obispo. Interesado en transmitir sus normas y homilías a todos los párrocos, les convocó en un sínodo.
Aquel discípulo, Juan Párix de Heidelberg, iba a plasmar la reunión con un ingenio que acababa de nacer en Alemania. Ahora parece sencilla, pero la imprenta revolucionó la cultura para siempre. Un hito que quieren reivindicar en Aguilafuente. Un trozo de historia que no se descubrió hasta el Siglo XX y que demuestra que aquí se custodia la primera muestra del Renacimiento Español.