Los catalanes han votado. Lo han hecho por el cambio y castigando con dureza al tripartito. Artur Mas será el nuevo presidente de Cataluña durante los próximos cuatro años, en los que tendrá que lidiar con la crisis. Su partido CIU, roza la mayoría absoluta y obtiene los votos necesarios para gobernar con tranquilidad. Sus objetivos serán reforzar el entramado empresarial de la comunidad y reducir la presión fiscal.
Mas celebró la noche de este domingo su victoria con un baño de masas y champán. Y lo hacía agradeciendo a los ciudadanos catalanes su alto nivel de participación en estas elecciones. Convergencia y Unión, tendrá 62 diputados en el parlamento catalán, catorce más que en los comicios del 2006.
Aunque lo cierto es que cuando se celebran elecciones, muchos partidos aprovechan para manifestar su victoria. "Creemos que éste es el mejor resultado que podíamos tener", ha señalado la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, minutos después de conocer los resultados. Sus palabras se han fortalecido con las declaraciones del presidente popular, Mariano Rajoy, quien ha sentenciado que "es el mejor resultado del PP en la historia".
Aunque el verdadero jarro de agua fría se lo han llevado los socialistas catalanes. José Montilla ha anunciado que no repetirá como secretario general. Los resultados en Cataluña tienen muchas interpretaciones en el resto de España, sobre todo pensando en las futuras citas electorales.
Mientras tanto, Artur Mas prepara ya su gobierno. Sin mayoría absoluta, tiene suficientes diputados para sacar adelante su proyecto para los próximos cuatro años. CIU puede ahora estudiar con calma a quién apoyar en las elecciones generales de 2012 si es que nadie consigue una mayoría absoluta.