En el país más poblado del planeta, en la tercera economía del mundo, donde el español es la lengua más emergente; Castilla y León ha echado la caña para pescar oportunidades, para demostrar que está ahí y que está despierta.
China se acerca a España con curiosidad cautivada por nuestro idioma. Las matrículas y el interés se disparan y ha sido nuestra Comunidad la única que ha vendido el español en la exposición más universal de la historia. Sólo por esa semilla, además bien plantada la delegación está justificada.
Esta semana en Shanghai, 350 mil chinos han conocido un poco más Castilla y León. Poco más se puede hacer en tan poco tiempo. El éxito dependerá ahora de cómo se trabaje y se mime el objetivo.