Hasta ahora, los vehículos con matrícula extranjera que sobrepasaban los límites de velocidad quedaban exentos de pagar la multa porque no había forma de pillarlos. Ahora, la Dirección General de Tráfico ha instalado cuatro nuevos radares que pondrá fin a esta ventaja adquirida. Uno de ellos está en la A-52, en Zamora.
El nuevo radar reconoce si el infractor que supera el límite de velocidad permitido tiene matrícula no española. En ese caso, hace una fotografía que envía al Centro Nacional de Gestión de Multas, en León. El infractor puede recurrir, a posteriori, la sanción. Si no la paga en el acto, los agentes pueden inmovilizarle el vehículo hasta que consiga el dinero.