En La Moraña los agricultores están teniendo un verano muy duro. No saben qué hacer para frenar la oleada de robos que azotan a sus sistemas de riego. La única salida es que se aumente la vigilancia.
Aspersores, tuberías, motores eléctricos? se han convertido en botín de ladrones en la provincia de Ávila. Los robos se han incrementando en las zonas de regadío para la venta en el mercado de chatarra. Hurtos que se repiten en fincas como ésta, terrenos familiares ubicados en pueblos como Collado de Contreras en plena Moraña abulense.
Es la dispersión, propia de los medios de producción agraria, la que hace a los agricultores y ganaderos sean víctimas de esta ola de robos. Por lo que piden mayor vigilancia para frenar unos robos que azotan a unos trabajadores del campo que están inmersos en una grave crisis.