El presidente de Caja de Burgos, José María Arribas, ha afirmado hoy que la posible integración de Caja Sol en el grupo Banca Cívica, del que forman parte la entidad de ahorro burgalesa, Caja Navarra y Caja Canarias, se cerrará, en un sentido u otro, antes de que finalice este año 2010.
A la espera de esa operación, la asamblea de Caja de Burgos celebrada hoy ha dejado sobre la mesa la modificación de los estatutos que afectan a su pertenencia al grupo Banca Cívica, aunque sí ha realizado la adaptación a la Ley sobre Órganos Rectores de Cajas de Ahorro y la Ley de Cajas de Castilla y León.
Tras la reunión de la asamblea, Arribas ha señalado que en el mes de diciembre se convocará otra en la que se abordará la incorporación de Caja Sol al Grupo Banca Cívica según el protocolo suscrito la semana pasada.
De llegar a buen término, Banca Cívica se convertiría en el sexto grupo del sector por volumen de negocio, con un balance de 78.000 millones de euros en activos, una red comercial de 1.600 oficinas repartidas por 33 provincias españolas y contaría de inicio con una plantilla de 9.500 personas.
Desde el punto de vista del reparto geográfico, Cajasol asumiría como zonas naturales Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura, manteniéndose el reparto inicial para el resto de socios en el que le corresponde a Caja de Burgos las comunidades de Castilla y León y Cantabria.
En el protocolo que sirve de base para la negociación se prevé que Caja Navarra cuente con una cuota del 29,1%, la misma que tendría Cajasol, quedando Caja Canarias con un 21,3% y Caja de Burgos con un 20,5%.
El protocolo de integración prevé además que en la composición del nuevo consejo de Banca Cívica figuren cinco representantes de Caja Navarra, cinco por parte de Cajasol, cuatro por CajaCanarias y cuatro por Caja de Burgos, además de dos consejeros independientes.
Banca Cívica estudia también su entrada en bolsa que, según recientes declaraciones del presidente de Caja Navarra y del grupo, Enrique Goñi, se llevará a cabo "lo antes posible" aunque José María Arribas ha afirmado hoy que todavía no hay un calendario marcado y ha descartado que sea este mismo año 2010.
Arribas ha explicado que salir o no a bolsa entra dentro de las decisiones que el grupo tiene que tomar para su mayor capitalización porque "el grupo quiere robustecer la solvencia pero también crecer, para lo que se necesita un respaldo de capital".
En este sentido, ha considerado que contrastar en los mercados la capacidad como entidad financiera es "bueno, positivo y en el futuro va a ser casi imprescindible".
En todo caso, el presidente de Caja de Burgos ha señalado que si se toma la decisión de entrar en bolsa "nunca supondrá la pérdida de la mayoría absoluta" por parte de las entidades que compongan el grupo y el control de Banca Cívica seguirá estando en las cajas.
En cuanto a la adaptación de los órganos de gobierno de Caja de Burgos a Ley de Cajas, el Ayuntamiento de la ciudad compensa la pérdida de peso de las entidades públicas en las cajas de ahorro con su incorporación como entidad fundadora.
Arribas ha señalado que estos nuevos estatutos deberán todavía ser aprobados por la Junta de Castilla y León.