Esta empresa comenzon a clasificar la patata por su comportamiento en los diferentes usos culinarios.
Poco tiene que ver el valor culinario del que goza hoy en día la patata en España, con el panorama a principios de los 90, cuando Patatas Meléndez comenzó a trabajar con el tubérculo. Entonces sólo se consideraba un alimento de subsistencia, un mero recurso para situaciones de escasez.
Esta empresa comenzó a lavar y a segmentar la patata; a clasificarla por su comportamiento en los diferentes usos que se le da en la cocina, en una época en la que cualquier variedad era utilizada indistintamente para cocer, asar o freír. Aunque a día de hoy se trabajan en su fábrica de Medina del Campo más de cien variedades diferentes, existen más de tres mil.
Patatas Meléndez mueve 29.000 toneladas de patata al año. Parte se selecciona y envasa fresca y entera; el resto se procesa en forma de chip o de patata pelada, cortada y prefrita. Esta última es, precisamente, su gran logro. Tras una novedosa combinación de procesos han conseguido que esa patata que en casa se oxida a los pocos minutos de cortarla aguante hasta 18 días, sin aditivos y sin congelar.