El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha manifestado que no se pueden hacer "predicciones" respecto al futuro de la población en la Comunidad, con lo que rechazó el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), que señala que en los próximos diez años se producirá un descenso demográfico en la Comunidad de casi un dos por ciento.
Herrera, que visitó hoy varias infraestructuras en Aranda de Duero (Burgos), aseguró que el descenso de población en Castilla y León es un aspecto que le preocupa. Sin embargo, destacó que no se pueden hacer predicciones puesto que en muchas ocasiones "afortunadamente no se cumplen". Como ejemplo, apuntó que una encuesta similar realizada en 2009 indicaba que en 2010, "Castilla y león tendría casi 100.000 habitantes menos y esos habitantes existen".
El presidente de la Junta insistió en tener "cautela" ante este tipo de informaciones y estadísticas, pero recordó que hay que actuar con "ocupación y preocupación". Unas actitudes que se ven reflejadas en la Agenda para la Población que ha puesto en marcha el Ejecutivo autonómico.
Asimismo, Herrera manifestó que los que sí que es "fundamental" es tener en cuenta el futuro del sistema de pensiones en relación con la pirámide de población. También reseñó que hay que tener en cuenta que el envejecimiento de la población va a tener una repercusión en el sistema socio-sanitario. Por otro lado, otro aspecto que influye en el incremento de la población en la región es el aumento de la llegada de inmigrantes a Castilla y León.