El número de divorcios sube. El año pasado se incrementó casi un 4% según el Instituto Nacional de Estadística. Pero si echamos un vistazo por comunidades autónomas, Castilla y León tiene la tasa de divorcios y separaciones más baja de toda España.
En 2010, por cada 1.000 castellanos y leoneses no llegaron a dos los que rompieron su matrimonio. En la Comunidad se registraron algo más de 4.000 divorcios, unas 300 separaciones y 4 nulidades.
Castilla y León se convierte así en la que menos disoluciones se registran, junto a Extremadura y Castilla La Mancha. En cambio, se sitúan a la cabeza Cataluña, Canarias y Ceuta.
A la hora de romper, preferimos la fórmula del divorcio frente a la separación. Más de la mitad de las parejas lo hace de mutuo acuerdo y el proceso logra resolverse en medio año.
La edad crítica está entre los 40 y los 49 años. La mayoría son españoles, y suelen durar juntos unos 15 años y medio.
Casi el 50% de los matrimonios que rompen tienen hijos menores de edad y lo habitual es que la custodia se la quede la madre.