Las bajas temperaturas de la madrugada burgalesa se han cobrado la vida de un indigente en el Paseo del Espolón. La víctima se llamaba Adelardo Carazo y era un viejo conocido de los voluntarios de Cáritas. LLevaba 20 años viviendo en la calle.
A las 05.15 horas de la madrugada encontraban el cuerpo de Adelardo Carazo, en un banco a pocos metros de la Plaza Mayor y la Catedral de Burgos. El frío de la madrugada pudo con su organismo enfermo.
Y es que después de casi dos décadas Adelardo consideraba a los voluntarios de Cáritas como su familia. Aún así, su situación empeoró después del verano hasta tal punto que su muerte no les ha pillado por sorpresa.
Sus problemas de alcohol escondían una persona inteligente, al que les gustaba leer el periódico y seguir al Barça entre otras muchas cosas.