Las intensas lluvias de los últimos días provocaron el derrumbe de parte de la fachada de un inmueble de dos plantas situado en el casco histórico de León, en la calle Dámaso Merino, y que estaba deshabitado, según informan fuentes del Ayuntamiento de la ciudad.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 13 horas y requirieron la intervención de un equipo de Bomberos y la Policía Local, que confirmaron que no se habían producido daños personales. Los Bomberos recibieron el aviso de la Policía Local, que alertó también a los técnicos municipales, que serán los encargados ahora de evaluar los desperfectos.
El suceso generó importantes daños en la estructura del edificio, cuya fachada se desplomó por la humedad, que ha ido erosionando la estructura hasta que, finalmente, la madera se dilató y empujó la fachada.
La Policía Local y los técnicos municipales vallaron la calle para poder iniciar cuanto antes los trabajos de desescombro y apuntalamiento que, previsiblemente, podrían iniciarse el lunes. Además, se trata de una calle de difícil acceso para cualquier maquinaria, por lo que será necesario realizar los trabajos de forma manual.
El edificio estaba catalogado como ruina dentro del Plan Especial de la Ciudad Antigua. De hecho, el Ayuntamiento ya había trasladado al propietario su obligación de conservar el inmueble. Éste había realizado ya varias intervenciones en el edificio para apuntalar y trabajar en su mantenimiento.
Los técnicos municipales calculan que la calle permanecerá cortada al menos durante una semana para poder proceder al desescombro de toda la zona y el apuntalamiento del edificio.