El pintor Félix de la Concha (León, 1962) inauguró este jueves en el Museo Casa Cervantes de Valladolid su exposición 'Retratos con conversación. Cincuenta escritores con anacolutos', donde reúne medio centenar de lienzos protagonizados por otros tantos escritores, a los que además grabó en conversación distendida mientras posaban para él.
Un pequeño extracto de la conversación, de alrededor de un minuto en cada caso, puede escucharse mientras se contempla la muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero, en horario de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas de martes a sábado, y sólo por las mañanas los domingos y festivos.
En la nómina de retratados, desfilan creadores como José María Merino, Espido Freire, Carmen Posadas, Juan Carlos Mestre, Juan José Millás, Juan Pedro Aparicio, Rosa Montero, Luis Mateo Díez, Juan Cruz, Manuel Hidalgo, Adolfo García Ortega, Almudena Grandes, Marina Mayoral, Luis Alberto de Cuenca, Benjamín Prado, Álvaro del Amo, Antonio Gamoneda, Luis Antonio de Villena, María Merino, Joaquín Leguina Lorenzo Silva, Julio Llamazares o Manuel Gutiérrez Aragón, entre otros.
"En este proyecto, irónicamente el pintor sale un poco de su mundo del lienzo para meterse en el audio y la literatura", explicó el autor, que anunció que el audio completo de cada encuentro con los escritores puede escucharse y descargarse en la web de la Universidad de Iowa (http://digital.lib.uiowa.edu/felixdelaconcha), "pionera en escritura creativa" que ha digitalizado todos los contenidos de esta exposición.
Según comentó, los primeros retratos que configuran este proyecto los realizó en el año 2005, y el grueso de la muestra fue realizado en 2008. "Yo estaba muy interesado no solo en el resultado final, sino también en el proceso de la obra. Quería ver qué tipo de cuadro podía surgir al tener mi concentración dividida en una charla con otra persona", recordó.
"El resultado no son retratos cortesanos, habituales dentro de la tradición, que pretendan sacar lo más agraciado de la persona. Mientras posaban, todos durante el periodo de dos horas, estaban hablando y moviéndose, y por eso en algunos casos aparecen sin sonreír", subraya. La exposición incluye además un vídeo donde se recoge, en cámara rápida, el proceso desde el lienzo en blanco hasta que se completa el retrato.
Historia de 50 anacolutos
Especial para él es el recuerdo de la jornada que compartió con el leonés Antonio Pereira, el único de los retratados que ha fallecido. "La conversación con él empezó en su casa, diciéndole: 'Me va a permitir haga anacolutos'. Él se río y me dijo: '¡Has leído mis libros!', porque tiene un cuento donde un coronel prohíbe utilizar anacolutos".
De la Concha recordó que un anacoluto es una incorrección sintáctica, una falta en la secuencia lógica dentro de una oración. De por sí es un error, y común tanto en el lenguaje hablado como en el monólogo interior, pero también se puede considerar un recurso retórico con efectos expresivos.
Una trascripción literal de estas conversaciones con los modelos del pintor, como es natural dada su espontaneidad, incurriría también en constantes anacolutos. En la definición de esta palabra también se puede encontrar una metáfora de lo que estas pinturas ofrecen. Porque incurren inevitablemente en lo que el artista leonés etiqueta como "anacoluto pictórico". Y como en el lenguaje, habrá errores, tanto en su simetría, como en su carácter incompleto.