Más de 400 muertos y al menos 3 millones de damnificados. Son las terribles cifras que deja en el último año la temporada de lluvias en Colombia. El fenónemo climatológico de La Niña sigue descargando agua y casi la totalidad de los 32 departamentos del país se encuentran en alerta máxima.
Sólo los más pequeños esquivan por momentos una tragedia que se ha llevado por delante a poblaciones enteras. Pero la catástrofe histórica aún podría empeorar, ya que hasta el mes de junio las predicciones no hablan del fin de los chubascos.
En zonas como Cali o La Gabarra, el día a día es prácticamente imposible de afrontar sin la amenaza de las lluvias y la evacuación para muchos se ha convertido en la única salida.
El Gobierno de Santos hace un llamamiento a la unidad y ha ampliado en más de 8 millones de dólares los 114 inicialmente destinados a la reconstrucción del país. Además, insiste en un mensaje, a pesar de las dificultades, la ayuda humanitaria va a llegar a todo el mundo.