En la provincia de León la basura sigue amontonándose en las calles mientras se espera a que la Junta decrete unos servicios mínimos en la huelga de los trabajadores del servicio de basuras. Son ya cuatro días de paro y el fin parece estar lejos. Según los sindicatos la empresa no se quiere sentar a negociar y amenazan con una huelga indefinida.
El balance de las tres jornadas de huelga que ha colapsado el sistema provincial de recogida y almacenamiento de basura de la provincia se salda con 1500 toneladas de basura en las fosas del CTR y los camiones de recogida y otras 600 toneladas acumuladas en contenedores y en la vía pública, 300 en la capital.
Una situación que tiende a agravarse teniendo en cuenta que León genera 500 toneladas diarias y que las 7 plantas de transferencia diseminadas por la provincia siguen regentadas por piquetes informativos que impiden la descarga de los residuos. Las calles son ya el reflejo de que la huelga está dando sus frutos, una situación que está dividiendo las opiniones de los ciudadanos.
De momento los vecinos no tienen ninguna intención de mantener la basura dentro de sus casas a pesar de la recomendación de los alcaldes. A las puertas de la Navidad, las luces y los adornos en las calles dejan paso a un horizonte de basura sin fecha de caducidad. Paradójicamente cuando se cumple el tercer día de paro aún no se han fijado oficialmente los servicios mínimos aunque la plantilla asegura que respetará la recogida en Hospitales, residencias de ancianos y colegios.