Esta semana arrancaba un curso en las Cortes que se espera mucho más participativo. PP y PSOE están de acuerdo en escuchar las propuestas de la calle y se han mostrado dispuestos a modificar el reglamento de la cámara.
En Castilla y León hacen falta 25.000 firmas procedentes de al menos cinco provincias, o que 35 ayuntamientos se unan para que una propuesta sea tenida en cuenta en la cámara autonómica. Sin embargo, esta fórmula apenas tiene presencia en las Cortes.
Tan sólo una iniciativa procedente de la asociación Red Madre sobre protección a mujeres embarazadas ha llegado a aprobarse en el parlamento regional en 2008. Pero si miramos al resto de España nos encontramos con la misma realidad. Solo una ley sobre comunidades de propietarios y que fue impulsada por administradores de fincas ha sido aprobada.
De llevarse a cabo la reforma del reglamento que PP y PSOE quieren consensuar, los propios promotores de una iniciativa podrán defenderla ante el pleno, algo que hasta ahora no podía suceder.
El movimiento 15-M removió las conciencias sobre la participación ciudadana en el Parlamento. La modificación del reglamento pretende acercarse a otras democracias más abiertas a la calle, como la de Suiza o Estados Unidos.