El consejero de Economía de la Junta, Tomás Villanueva, se mostró partidario de trasformar las cajas de ahorro de la Comunidad en "fundaciones especiales financieras", para organizar el sector "adecuadamente en el corto plazo", ya que considera importante que "las cosas se llamen por su nombre y las estructuras jurídicas sean las más adecuadas para el papel que tienen que jugar".
Villanueva recordó, en este sentido, que las cajas "ya nunca tendrán actividad financiera y dar la vuelta a esta situación roza lo imposible" y su papel será el de tenedoras de participaciones en los grupos bancarios que han absorbido sus negocios financieros y gestoras de los rendimientos que se destinen a la Obra Social.
Tomás Villanueva expresó, en 'Los Desayunos de Ical', que en la nueva ordenación la estructura más adecuada es la de una fundación con un patronato gestor, una figura que ya se contempla, dijo, en el Real Decreto del Gobierno y que la Comunidad ha empezado a regular. Aseveró que "ahora hay que empezar a separar", ya que las seis cajas de la región "no existen como entidades financieras" y en la propia Federación Regional hablarán con los grupos resultantes del proceso de concentración, que son los que gestionan la actividad.
El consejero también aclaró que la nueva estructura ha limitado las competencias de la Comunidad en la materia, porque ahora el ámbito de los bancos creados es nacional. Aún así, aseguró que ha hablado con todos los grupos conformados en los que están presentes las cajas de la región y aseguró que tienen "voluntad" de "mantener y fortalecer" en el futuro Madrigal, como instrumento de capital riesgo regional, para proyectos de más de diez millones de euros.
En este sentido, también anunció que intentará convencer a más entidades para que Madrigal se capitalice más y tenga posibilidades de financiación de proyectos superiores, y se comprometió a mantener la participación del Gobierno regional para contribuir por esa vía a darle más capacidad. En esta materia, apostó también por "capitalizar" la Sociedad de Garantía Recíproca Iberaval e incidió en que la Junta no pretende competir con el sector bancario, pero sí complementar la oferta de crédito de las empresas y autónomos, lo que sintetizó en "abaratar costes" y "mejorar condiciones".
Nuevas concentraciones
Villanueva analizó la reordenación del sector financiero en España y se congratuló porque el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha expresado que "hay que acelerar el proceso", algo "esencial", dijo, para la reactivación económica. El consejero resaltó que "urge" concluir la reestructuración para que las entidades puedan competir en el mercado y señaló que es partidario de que se incrementen los requisitos de capitalización lo que obligará a algunos grupos a fortalecerse y se podrán producir "más procesos de concentración".
Asimismo, manifestó que es preciso resolver el problema que tienen los balances de las cajas por su exposición al sector inmobiliario y recalcó que si no se hace un "banco malo" para poder "digerir" eso, se tendrá que desarrollar otra estrategia. "Lo que no puede ser es que esos bienes sigan incorporándose a los activos de las entidades financieras y no se les coloque en el mercado, no se les de salida. Si eso se mantiene no van a tener capacidad para financiar la economías", dijo.
A pesar de sus opiniones, asumió que "le corresponde al Gobierno marcar las pautas" de un proceso que "está por concluir" y demando a la autoridad monetaria que fije los criterios y un ritmo "más acelerado" para acabar cuanto antes con este lastre para la economía. "Hay que resolver de inmediato", sentenció.
Prejubilaciones
Por otra parte, el consejero de Economía se refirió a la alarma social generada por las elevadas prejubilaciones que se han otorgado a directivos de las cajas de la Comunidad a raíz de los procesos de fusión, y señaló que aunque se han aprobado conforme a derecho, son actos "poco ejemplarizante" para los ciudadanos en un contexto de crisis.
Villanueva denunció que se ha faltado a las "reglas de buen gobierno" de las entidades e incidió en que el comportamiento "debería haber sido más ejemplarizantes sobre todo cuando se ha demostrado que la gestión no ha sido eficiente, ha dejado mucho que desear".
Tomás Villanueva insistió en que se trata de "pactos, acuerdos de alta dirección, suscritos legalmente en el seno de unas instituciones privadas que pactan unos emolumentos, unas condiciones de salida fijadas conforme al derecho español", pero "en plena crisis económica hablar de esas indemnizaciones es complicado de asumir". "Un administrador tienen que adecuar las cláusulas de un contrato a la actividad que se va a desarrollar, y eso es lo que a veces parece que está desproporcionado", aseveró.
Asimismo, sustanció que "llama la atención" que en entidades que están financiadas con recursos públicos "esos contratos no se corrijan" y denunció que muchos de esos gestores son los que han orientado los proyectos en una u otra dirección, incluso las prejubilaciones suscritas en los protocolos laborales con la parte social y "han sido los primeros que se han escapado luego".