Para muchos vallisoletanos y con permiso de la fachada de la Iglesia de San Pablo, la Academia de Caballería es el edificio más espectácular y emblemático de Valladolid. El Partido Socialista ya ha anunciado que si gana el 22 de mayo y Zapatero continúa en la Moncloa, este octógono se convertiría en un parador y en un centro de congresos. Es una hipótesis, igual que la que asegura que el Ministerio de Defensa prevé clausurar las academias militares de Infantería (Toledo), Artillería (Segovia) y Caballería (Valladolid) como centros superiores de enseñanza.
En el caso de Segovia, con la Academia de Artillería fundada por Carlos III en 1764, la preocupación no es menor, aunque con un gobierno socialista en el consistorio las criticas no vienen de la institución municipal.
El Ministerio de Defensa ha desmentido estos rumores de cierre. El nuevo marco europeo les ha obligado a reestructurar sus planes estudios y aseguran que tanto Valladolid como Segovia mantendrán la formación de oficiales y ampliarán la de suboficiales. Hasta que el nuevo curso desvele la verdad, la gresca está servida.