El sector inmobiliario da señales de estabilidad. Hasta el 2009 el stock de viviendas superaba el 40%. Los signos de recuperación parecen evidentes, ya que durante el 2009 tan sólo creció un 12%. Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña representan la mitad de las más de 688.000 viviendas nuevas que aún quedan por vender.
En 2009, Castilla y León contaba con más de 44.000 viviendas nuevas sin vender. La comunidad representa un 6,5% del porcentaje nacional total. El mapa de la distribución geográfica de estos excedentes es desigual. Mientras localidades limítrofes a la capital madrileña, como Ávila, han visto aumentar su stock de viviendas, en provincias como Zamora y Salamanca se han reducido estas cifras.
Esta disminución también apunta la estabilización de los precios de venta.
El Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación puesto en marcha por el gobierno facilitará que un 20% de estos pisos pasen al mercado de la vivienda protegida.