Una frase lapidaria que evidencia la preocupación de los nutricionistas por el preocupante incremento de la obesidad infantil en España. El 45% de los niños españoles tiene sobrepeso y en Castilla y León nueve de cada cien menores de quince años son obesos, un tres por ciento más que hace tres años.
La operación bikini también ha llegado a la población infantil. Pero este no es un tema para frivolizar. Es un asunto muy serio. La obesidad en los niños se ha convertido en un problema sanitario en España que va a más. El 95% de los niños que acuden a consulta no tienen un problema hormonal. Los pequeños con sobrepeso son consecuencia de los hábitos alimenticios. Y aquí está implicada toda la familia. Un niño obeso será un adulto enfermo. Los problemas de salud de los mayores son ahora más comunes en los menores.
Vamos camino de equipararnos a las cifras de Estados Unidos, donde un 32% de la población infantil tiene sobrepeso. Estrellas de la música se han unido a una campaña liderada por Michelle Obama para acabar con la obesidad. Pero aquí ya empieza a resultar complicado resistirse a la tentación.