Más de 150 voluntarios llegados de Arenas de San Pedro y de otras provincias limítrofes a Ávila plantaron este sábado, en el marco de Boscopop, 400 árboles en una de las zonas afectadas por el incendio que, en el verano de 2009, arrasó más de 4.200 hectáreas en el suroeste del Valle del Tiétar.
Surgida tras ese devastador incendio, Boscopop es una iniciativa impulsada por el Consistorio arenense que este sábado reunió a numerosas personas que demostraron su capacidad de concienciación con el medio ambiente, según se destacó desde la organización, que ha programado para finalizar la jornada las actuaciones de grupos musicales como Tulsa, Zahara, Los Seis Días y The Bright, todos ellos impulsados por mujeres.
Este año, los responsables del proyecto incidieron en la coincidencia de la jornada de reforestación con la celebración del Año Internacional de los Bosques, razón por la que se optó por plantar castaños para "favorecer el crecimiento de especies autóctonas", según destacó el alcalde de Arenas, Óscar Tapias.
Así, el Consistorio organizó, junto a Ecopop -la marca artística del festival musical que se celebra en verano-, esta jornada en la que se pudo ver a más de 150 personas que contribuyeron a recuperar parte del espacio que fue pasto de las llamas, entre ellos, numerosos niños y mayores, realizando un trabajo nada sencillo, pero con el que se buscó que también los más pequeños se emplearan en la recuperación del bosque, para que ellos lo puedan ver como era con anteriordad, subrayó Óscar Tapias.
Por su parte, del director de Boscopop y Ecopop, Pablo García, resaltó que el hecho de contar con "tanta gente" y de que superaran "con creces" las expectativas iniciales anima a que la iniciativa tenga continuidad, ya que se trata de una experiencia "completa", al unir el contacto con la naturaleza, con las labores de recuperación y con la música.
Así, según se destacó desde la organización, Boscopop "ya forma parte del ideario colectivo de Arenas de San Pedro", además de incidir en la "comunión" entre los organizadores y la "conciencia cívica de los veraneantes, vecinos y turistas accidentales", que "confirma no solo el futuro de la iniciativa, sino la esperanza de que, algún día, el espacio quemado se convierta en esa propuesta de Boscopop que persigue, entre todos, crear el bosque de las ilusiones".