Levantar el pie del acelerador es una buena medida para reducir el consumo en los vehículos. La crisis económica también está ralentizando los indicadores de movilidad en España. Desde 2008 han caído las cifras de la fabricación de coches en un 25%, la demanda de carburantes en un 10% y las matriculaciones un 47%.
En el informe elaborado por la Fundación Real del Automóvil Club Cataluña se augura un segundo semestre de 2010 nada beneficioso para este sector y anuncian que deben tomarse medidas.
Pero no todos los datos son negativos en este informe. Se han reducido las siniestralidades en un 25%. Además, al haber menos circulación, también se emite menos dióxido de carbono a la atmósfera.
En 2007 se alcanzó el pico máximo en los indicadores de movilidad. Pero cuando la economía va mal, el sector del automóvil muestra descensos aún más acusados. Desde esta Fundación señalan la necesidad de mejorar los sistemas de seguridad en las carreteras españolas y la modernización en el transporte ferroviario de mercancías para elevar la competitividad a nivel europeo.