El FBI ha reconstruido una explosión con coches y muñecos en el lugar de las víctimas. A través del control remoto lo hicieron explotar en un campo de pruebas de Pennsylvania. La explosión fue provocada por funcionarios expertos en detonaciones, con una bomba similar a la que se interceptó en el Times Square de Nueva York el pasado mes de mayo.
La bomba real nunca llegó a explotar. Pero la fiscalía va a utilizar este vídeo en el tribunal, para intentar demostrar la fuerza destructiva que tenía. Aseguran que podría haber matado a decenas de personas y es lo que quieren que se condene, en vez del éxito o no del atentado.
El autor de los hechos fue un ciudadano estadounidense nacido en Pakistán. Fayad Shazard se declaró culpable, incluso reveló que tenía planeado un segundo ataque.