Tras la matanza de 145 personas en Tamaulipas, el gobierno de México va a reforzar la seguridad en toda la región del noreste donde operan grupos como los Zetas y el cártel del Golfo.
Este sábado once personas han muerto y tres han resultado heridas en ataques de los sicarios en Monterrey.
Es una de las últimas víctimas del narcotráfico. Su cadáver junto al de otras diez personas ha sido abandonado en la plaza de un pequeño municipio cercano a Monterrey. Esta ciudad, conocida como la capital industrial de México es una de las regiones con mayores índices de violencia del país. En lo que va de año, los sicarios del narcotráfico han matado ya a 300 personas.
En la última semana miles de personas vestidas de blanco han salido a las calles de 20 ciudades de México para protestar contra la violencia relacionada contra el narcotráfico. El presidente del país asegura que seguirá luchando con más efectivos contra esta lacra.
Pero el gran problema es la corrupción de la policía y de la justicia. Ejemplos como la detención de estos 13 sicarios de Guadalajara se suceden casi a diario en un país donde los cárteles de la droga matan a 15.000 personas al año.