Toda una labor de desarrollo de I+D+i hace posible que unos cables marquen a modo de reloj suizo la precisión de los minutos que quedan para que un pasajero pueda coger el autobús.
La empresa GMV, ubicada en el Parque Tecnológico de Boecillo en Valladolid, construye 'sistemas inteligentes' para controlar el tráfico de flotas de autobuses urbanos y guiar al viajero.
Estos dispositivos fabricados en Castilla y León pronto estarán instalados en Budapest. Su director general, Juan Antonio Marcha, sabe que "salir al mercado internacional es una necesidad", por ello, el 93% de su negocio está fuera de Castilla y León.
Además de la capital húngara, su tecnología también está presente en India, Malasia y varios países de Sudamérica.
A través de una pantalla un controlador visualiza cómodamente la circulación del tráfico. Así se controlan estos sistemas en la mitad de España y así funcionarán en Budapest.