La mala noticia esta Semana Santa está en las estaciones de servicio. El viernes el precio de los combustibles alcanzó el segundo máximo histórico de los últimos siete días. Una subida impulsada por el alza del petróleo en los mercados tras surgir nuevas dudas sobre un fin proximo a la guerra en Libia.
Esta vez será un verdadero calvario pagar en la estación de servicio. Los trabajadores de las estaciones de servicio serán testigos de cómo se vacían nuestras carteras por llenar el deposito, testigos pero no los grandes beneficiados, su margen de beneficio es de 0,04 céntimos por litro.
La culpa esta en unos mercados extremadamente sensibles donde esta semana han vuelto a resurgir las dudas sobre el fin al conflicto en Libia. Esperemos que ocurra en dos meses volverán las vacaciones y con ellas, el rosario de coches en la carretera. Mientras tanto tocará pagar un precio del que más de la mitad son impuestos.